Ira IQ (adolescencia a adulto) — ChildTherapyToys

Ira IQ (de la adolescencia a la edad adulta)

Número de producto : W-639
$875.99

  • Educa a los jugadores sobre los peligros del pensamiento irracional asociado con la ira.
  • Practique las jugadas para evitarlas usando un conjunto de principios para lidiar con la ira.
  • Los jugadores trasladarán este ensayo de decisiones responsables tomadas en condiciones de ira al mundo real.
  • Adecuado para edades de 14 a adultos jóvenes.

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El juego Anger IQ educa a los jugadores sobre los peligros del pensamiento irracional asociado con la ira y les brinda práctica para evitarlos mediante el uso de un conjunto de principios para lidiar con la ira. Los jugadores traducirán este ensayo de decisiones responsables tomadas en condiciones de ira al mundo real. Este uso combinado de la TCC (Terapia Cognitiva Conductual) y la Teoría del Aprendizaje Social es particularmente efectivo.


Este juego es único en su enfoque y es una herramienta extremadamente efectiva que se usa sola o como complemento de las habilidades de control de la ira y otros métodos de entrenamiento que las personas han experimentado previamente. 


Objetivos de aprendizaje
Los jugadores aprenderán:


1. manejar la ira de una manera reflexiva y no violenta;


2. que las decisiones tomadas con ira pueden causar resultados peligrosos;


3. que culpar no es una opción para ayudar a controlar situaciones de ira, y


4. métodos de reducción de la ira


Adecuado para edades de 14 a adultos jóvenes.



Acerca de la ira y las distorsiones cognitivas
Nuestras emociones tienen un impacto importante y de largo alcance en nuestras actitudes, decisiones y acciones. Las emociones positivas, como la felicidad y la esperanza, tienden a hacernos optimistas, mientras que las emociones negativas, como la tristeza y la incertidumbre, nos llevan al pesimismo.


Investigaciones recientes han establecido que una emoción negativa, la ira, tiene un impacto completamente diferente al de otras emociones negativas, a menudo con consecuencias desastrosas para la persona enojada y para los demás. Esta investigación, además de mostrar que la ira genera optimismo, ha demostrado que la ira hace que las personas:


excesivamente optimista sobre el éxito de sus propias acciones,


ansiosos por actuar con rapidez, y descuidados en sus análisis de las situaciones que provocan la ira. Las personas enojadas son más propensas a:


culpar a una persona en lugar de a la situación por el problema que causó la ira,


ser demasiado optimista sobre la probabilidad de resultados positivos de la acción anticipada,


descartar, o incluso ignorar por completo, las posibilidades de que ocurran resultados negativos, y


ser más propensos a usar estereotipos y otros atajos cognitivos para tomar decisiones.


Es evidente que estos factores hacen que la persona enfadada corra el riesgo de tomar decisiones malas y excesivamente arriesgadas. Lo anterior es cierto para la mayoría de las personas enojadas, no solo para aquellas que son propensas a la ira o la violencia. La culpa juega un papel especialmente importante. Las personas enojadas sienten una necesidad urgente de asignar la responsabilidad por el evento que provocó la ira. La culpa provoca más ira, y la ira resulta en una culpa más intensa. La culpa y la ira se alimentan mutuamente en esta relación recursiva, lo que resulta en errores aún mayores causados ​​por los factores descritos anteriormente. Aprender habilidades para controlar la ira, como retrasar la acción contando hasta diez o hablarse a sí mismo, puede ayudar a prevenir malas decisiones; sin embargo, el conocimiento directo de cómo la ira afecta el proceso de toma de decisiones puede brindarles a las personas una herramienta extremadamente útil para evitar todos los errores enumerados anteriormente. El juego Anger IQ hace exactamente esto.



Fecha de publicación: mayo de 2012